jueves, 24 de septiembre de 2015

Parlamento de la Humanidad


¿Por qué nos ocupamos de las normas de convivencia en la clase de Comunicación y Sociedad?

Para aprender a comunicar hay que aprender a convivir. La lengua es una herramienta al servicio de valores que tienen a cada persona como centro. Probablemente sea la mejor herramienta de que dispone un/a ser humano para convivir con otros/as.

Pensar por nosotros/as mismos/as

Las normas de convivencia en nuestro IES son importantes, en la medida que la vida y las personas de sus miembros son lo más importante.
Tenemos que ir a la fuente en que se inspiran los derechos y los deberes, pensar sobre ellos y afrontar los problemas en la convivencia.

Un parlamento

Como sabéis, el parlamento en cualquier democracia es la asamblea de representantes, elegidos por el pueblo, que preparan, discuten y aprueban las leyes de un país.
Aunque el pueblo es soberano frente a cualquier poder, sin embargo, las leyes no son arbitrarias. Tienen por objetivo defender y promover los derechos humanos, entre los que se encuentran las libertades de las personas, los derechos sociales de la colectividad y los derechos ecológicos de las próximas generaciones.

Los derechos humanos

La historia de los derechos humanos, su origen, su desarrollo y su futuro coincide con la historia de la Humanidad, tal y como hemos comprobado en este vídeo:


He preparado un resumen de los treinta artículos aprobados por la Asamblea de Naciones Unidas en 1948, aunque tenéis acceso a su integridad en este enlace.



Vamos a comenzar pensando y proponiendo normas que contribuyan a convertir en realidad los derechos humanos en el aula. Sirva de referente la propuesta de una compañera el curso pasado:



Resolver problemas con ayuda de las normas

El siguiente paso en la deliberación de nuestro Parlamento consiste en plantearse los problemas y las dificultades reales; esos que, desde el comienzo hasta ahora, han limitado o impedido que se ejerza el derecho al aprendizaje de todos los miembros del curso.
En otras palabras, ¿qué ocurre en el aula para que se interrumpa la comunicación, perdamos los papeles y, al final, no aprendamos? 
¿Es suficiente con emitir unas normas para resolverlos? No lo es, pero las normas y, todavía más, el hecho de reflexionar sobre nuestro comportamiento, nos puede ayudar a encontrar soluciones. 
1º) Vamos a contestar a la primera pregunta por grupos: ¿qué ocurre en el aula...? Hacemos una puesta en común.
2º) Proponemos normas que colaboren en la resolución de los problemas.
Elegimos, de nuevo, uno o dos secretarios/as y un/a moderador/a. Los secretarios toman nota de las propuestas, después que hayan sido consensuadas o aprobadas por la mayoría del grupo. También pueden anotar, si las hay, las objeciones de un miembro del grupo al acuerdo mayoritario.
3º) Todos los miembros del grupo ejercen de portavoces. ¿Cómo? Veamos.

Compartimos las propuestas por medio de una aplicación digital

Cualquiera de las aplicaciones que aparecen en esta lista son un modo atractivo de dar a conocer los acuerdos del grupo. 
Es imprescindible escribir una buena redacción previamente, para que el resultado sea todo lo brillante que deseáis.
Los tres o cuatro integrantes del grupo intervienen por turnos, aprovechando parte de los treinta segundos que concede la aplicación. Podéis modificar los caracteres, su vestimenta, sus emociones y el fondo de la imagen como mejor os parezca.
Adelante, disfrutad de vuestro trabajo.



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